Art. 03 · Lo que cuesta un riesgo · 3 min de lectura
Por qué la media es una base justa para una decisión
«O pasa o no pasa» es la objeción más habitual a las matemáticas del riesgo. Es una objeción legítima, y tiene una respuesta precisa.
Lance una moneda una vez. El resultado medio, media cara, no ocurre nunca. Para una sola tirada, la media no describe nada que vaya a vivir realmente, y quien le diga que planifique en torno a ella no está siendo serio.
Lánzela quinientas veces y algo cambia. La proporción de caras deja de oscilar y se asienta cerca de la mitad, y lo hace con la fiabilidad suficiente como para apostar por ello. No ha cambiado nada en ninguna tirada individual. Lo que ha cambiado es cuántas ha habido.
Su empresa no es una sola tirada. Son unas cuantas decenas de riesgos, activos todos los meses, mientras dure su actividad. Multiplique inmuebles, vehículos, empleados y años y estará de lleno en la parte del gráfico en la que la media es una base sólida para planificar.
Pero la objeción tiene razón en un caso concreto, y es el importante. Cuando un solo suceso puede acabar con la empresa, no hay largo plazo. Hay una tirada que importa. Ahí la media induce activamente a error: un suceso con una probabilidad de 1 entre 500 de costarle todo tiene un coste del riesgo modesto y un desenlace inaceptable.
Esa distinción hace la mayor parte del trabajo en esta serie. Muchos riesgos pequeños e independientes: la media sirve para decidir, y probablemente debería asumirlos usted. Un riesgo raro y ruinoso: la media no le dice casi nada, y para eso precisamente sirve el seguro.
Cómo aplicarlo
- Clasifique sus riesgos en dos montones. «Molesto si ocurre» y «se acabó si ocurre». Merecen razonamientos completamente distintos.
- Use las medias en el primer montón. Las pérdidas frecuentes y asumibles se compensan en promedio. Ahí el coste del riesgo es una guía fiable.
- Ignore las medias en el segundo. Para un riesgo que puede acabar con la empresa, la pregunta correcta no es «¿cuánto cuesta de media?», sino «¿podríamos sobrevivir a él y a qué precio podemos traspasárselo a otro?».